VACUNACIÓN INFANTIL COVID

HAURRAKEREBAI PIDE A LAS INSTITUCIONES CRITERIOS CIENTÍFICOS CLAROS Y COMPARTE INFORMACIÓN SOBRE LA VACUNACIÓN INFANTIL

La vacunación infantil para covid-19 a partir de 5 años es una realidad en nuestro país. Muchas familias lo han tenido claro desde el principio; vacunar sí o no. Otras muchas en cambio no acabamos de decidirnos, lo sabemos por vivencia propia y también por los mensajes que nos llegan mediante las redes, llenos de preocupación. Son muchas las dudas y miedos que nos abordan a las familias, por un lado tenemos la versión “oficial” que vemos y escuchamos a diario en los medios de comunicación y/o por parte de nuestros representantes políticos, y por otro lado tenemos nada más y nada menos que a la OMS,  The Lancet, el comité de vacunación de Reino Unido, reconocidos y reputados doctores, virólogos, y científicos, incluso el mismísimo Fernando Simón que decía hace poco más de un mes respecto a la vacunación de menores de 12 años, que “existen dudas” porque a los niños y niñas “les afecta muy poco la enfermedad”, por lo que se tienen reticencias a someterlos a los posibles efectos secundarios de la inoculación, aunque sean mínimos. Y dudas también sobre el beneficio real que aporta la vacunación infantil a la comunidad y salud pública.

 

Desde esta red no tenemos una respuesta única pero nos gustaría compartir artículos y reflexiones de organizaciones públicas como la OMS, The Lancet Europe, Revista de pediatría de atención primaria y artículos/entrevistas a profesionales de la salud que nos parecen interesantes.

 

Queremos dejar claro que desde Haurrak Ere Bai no vamos a jugar a polarizar. Dentro de la plataforma de familias tenemos todas las sensibilidades respecto a la pandemia y todas y cada una son y deben de ser respetadas. Sin embargo, en referencia a la vacunación infantil vemos que hay falta de información, poca transparencia y mucha información contradictoria. Las familias estamos cansadas de ver cómo se vulnera una y otra vez a la infancia desde que comenzó la pandemia. Necesitamos transparencia, que la información sea sincera y que se muestren los pros y contras pues está en juego la salud de nuestros hijos e hijas, las personas que más queremos y más esfuerzo hacemos en proteger.  

 

Aunque por parte del Ministerio de Sanidad hace cosa de dos meses todo apuntaba a que no se aconsejaba la vacunación infantil de forma generalizada, una vez aprobada su distribución en nuestro país el discurso ha cambiado de forma radical. Así, podría decirse que los mensajes que recibimos desde entonces por parte de las autoridades gubernamentales contradirían lo que aquí vamos a conocer y lo que ellos mismos han ido sugiriendo con anterioridad. 

 

El primer documento al que queremos hacer referencia es la web oficial de la OMS, actualizada por última vez sobre este asunto el 15 de noviembre de 2021. En esta página que compartimos, a pesar de que en las primeras líneas la organización dice que disponemos de vacunas seguras y efectivas contra la enfermedad Covid-19, en el apartado “Quién debe vacunarse”, se expone claramente lo siguiente: “ Los niños y adolescentes tienden a tener una  enfermedad más leve en comparación con los adultos, por lo que, a menos que formen parte  de un grupo con mayor riesgo de COVID-19 grave, es menos urgente vacunarlos que las  personas mayores, las que padecen enfermedades crónicas y los trabajadores de la salud. Se necesita más evidencia sobre el uso de las diferentes vacunas COVID-19 en niños para poder hacer recomendaciones generales sobre la vacunación infantil contra COVID-19. El Grupo Asesor Estratégico de Expertos de la OMS (SAGE) ha llegado a la conclusión de que la vacuna Pfizer / BionTech es adecuada para su uso por personas de 12 años o más. A los niños de entre 12 y 15 años que se encuentran en alto riesgo se les puede ofrecer esta vacuna junto con otros grupos prioritarios de vacunación. Los ensayos de vacunas para niños están en curso y la OMS actualizará sus recomendaciones cuando la evidencia o la situación epidemiológica justifique un cambio de política.

 

A nuestro modo de ver, esta información es clara y concisa al indicar que se necesita más evidencia sobre el uso de las diferentes vacunas Covid-19 para poder hacer recomendaciones de forma generalizada en la población infantil. Por tanto, desde Haurrak Ere Bai nos preguntamos lo siguiente: ¿Cómo es posible que, viendo que la OMS sigue manteniendo esta política a día de hoy, los gobiernos español y vasco hayan modificado su discurso de esta manera? Por otro lado, siendo las familias conocedoras de esta información, con la clara evidencia en este último mes de la levedad de esta enfermedad en la infancia por propia experiencia y a sabiendas de que la transmisión no se frena mediante la vacunación  generalizada, ¿cómo actuaremos de forma prudente salvaguardando la salud integral de nuestras hijas e hijos, llevando a cabo la vacunación inmediata o esperando a tener resultados  realmente sólidos sobre este asunto?  https://www.who.int/news/item/22-12-2021-interim-statement-on-booster-doses-for-covid 19-vaccination—update-22-december-2021 En este mismo enlace encontramos una cuestión que no quisiéramos obviar desde el punto de vista de la conciencia colectiva. “Dosis de refuerzo: El Director General de la OMS ha pedido una moratoria sobre la vacunación de refuerzo para adultos sanos hasta finales de 2021 para contrarrestar la persistente y profunda inequidad en el acceso mundial a las vacunas. Si bien muchos países están lejos de alcanzar el objetivo de cobertura del 40% para fines de 2021, otros países han vacunado mucho más allá de este umbral, llegando ya a los niños e implementando amplios programas de vacunación de refuerzo. En el momento de la publicación de esta declaración, alrededor del 20% de las dosis diarias de la vacuna COVID-19, a nivel mundial, se utilizan para la vacunación de refuerzo o dosis adicionales. 

 

Las decisiones de política de dosis de refuerzo de la vacuna deben basarse en pruebas de los beneficios y las obligaciones para la salud pública e individual de garantizar la equidad mundial en el acceso a las vacunas como un medio para minimizar los impactos en la salud y la transmisión y, por lo tanto, reducir el riesgo de variantes y la prolongación de la pandemia. Si bien el suministro de vacunas está creciendo, no se distribuye de manera uniforme. Los países de ingresos más bajos han tenido mucho menos acceso y se enfrentan a un suministro irregular e impredecible”.

 

El segundo artículo que os proponemos como lectura es un reciente artículo en The Lancet Europe, publicado el 1 de diciembre del 2021. Este documento basado en diversos estudios realizados en diferentes países concluye que “a pesar de que se esperaba que las altas tasas de vacunación contra COVID-19 redujeran la transmisión del SARS-CoV-2 de forma general, los datos recientes indican que la relevancia epidemiológica de las personas vacunadas con COVID-19 está aumentando. Aun siendo conocedores de esta realidad, muchos tomadores de decisiones siguen asumiendo que los vacunados pueden ser excluidos como fuente de transmisión. Por tanto, parece ser una negligencia grave ignorar a la población vacunada como una posible y relevante fuente de transmisión al momento de decidir sobre las medidas de control de salud pública.” 

Con esta información, desde Haurrak Ere Bai nos parece realmente interesante preguntarnos como madres y padres; ¿Es coherente y es necesario que los gobiernos español y vasco tomen medidas que discriminen a los niños y niñas vacunados y no vacunados? ¿Es ético y justo que en las escuelas y otros espacios que utilicen nuestras niñas y niños se haga esa discriminación? https://www.thelancet.com/journals/lanepe/article/PIIS2666-7762(21)00258- 1/fulltext#.YaS_W8nkSiU.twitter 

 

En tercer lugar quisiéramos citar la decisión del Reino Unido sobre la vacunación infantil publicada el 15 de julio de 2021. El Comité de Vacunación e Inmunización británico (JCVI) indicó en su último informe que, hasta que no se disponga de más datos, no recomienda la vacunación universal de rutina de niños y jóvenes menores de 18 años. “Los beneficios para la salud en esta población son pequeños y para la población en general son muy inciertos”. El JCVI opina que los beneficios para la salud de la vacunación universal en niños y jóvenes menores de 18 años no superan los riesgos potenciales. Sí recomiendan vacunar a jóvenes entre 12 y 17 años de riesgo y a aquellos convivan con personas mayores inmunodeprimidas. https://www.gov.uk/government/publications/covid-19-vaccination-of-children-and-young-people-aged-12-to-17-years-jcvi-statement/jvci-statement-on-covid-19-vaccination-of-children-and-young-people-aged-12-to-17-years-15-july-2021 

 

La próxima lectura que compartimos es “Sanchez Jacob M. ¿Es pertinente la vacunación frente a Covid-19 de los niños y adolescentes desde el punto de vista bioético? Rev Pediatr aten Primaria; 2021;23:e131-e135”, publicado el 29 de septiembre de 2021. Según sus palabras, “Muchos nos preguntamos si es aceptable pedir a los menores que se vacunen, teniendo en cuenta que el 99,3% de los casos pediátricos con prueba diagnóstica positiva para SARS-CoV-2 no presentan síntomas o tienen clínica leve, por lo que el balance beneficio-riesgo de la vacuna no parece muy favorable para ellos”.

¿Somos solidarios vacunando a los menores para conseguir una pretendida inmunidad de grupo, o lo somos si “cedemos” esas dosis para que se vacunen grupos más vulnerables en otros países con menos recursos económicos? En definitiva, ¿es pertinente la vacunación con la información que tenemos en el momento actual? Desde Haurrak Ere Bai, teniendo al 90% de la población adulta vacunada en nuestro país, nos planteamos las mismas preguntas. https://pap.es/articulo/13423/es-pertinente-la-vacunacion-frente-a-covid-19-de-los-ninos-y-adolescentes-desde-el-punto-de-vista-bioetico 

 

Seguimos, y nos gustaría compartir de forma más cercana un documento escrito por Juan Simó, médico de familia en el Centro de Salud Rochapea, en Pamplona. Este artículo, referenciado de forma muy completa, fue publicado el 17 de agosto de 2021 en referencia a la vacunación de menores de entre 12 -15 años. En aquel momento se procedía a la vacunación de la población perteneciente a esta franja de edad, pero se hablaba además de la futura vacunación de menores entre 5 y 12 años. Por tanto, este artículo hace referencia a nuestra infancia y adolescencia. 

Tras exponer cómo ha cursado la enfermedad a lo largo de la pandemia en estas dos etapas con referencia a estudios sobre ello en constante revisión, Juan Simó responde a una serie de preguntas sobre la vacunación Covid-19 de infancia-preadolescencia que se ha hecho y desea compartir: 

– ¿Qué beneficios/ventajas personales supone la vacunación contra la Covid19 en infancia y adolescencia? 

– ¿Qué perfil de seguridad presentan estas vacunas en estas edades? 

– ¿Supone la vacunación de este grupo alguna ventaja para la población general y para la llamada inmunidad de grupo? 

– ¿Podría la infección natural en los niños proporcionar más y mejor protección a largo plazoque la vacuna y contribuir a “acelerar” el tránsito a la fase endémica? 

-¿Qué consideraciones éticas acompañan a este debate? http://saludineroap.blogspot.com/2021/08/siapcovid19-vacunas-covid19-en-la.html 

 

Por último, queremos añadir la entrevista realizada al Dr. Pedro Arcos, epidemiólogo y director de la Unidad de Investigación en Emergencias y Desastres de la Universidad de Oviedo, y publicada el 6 de Enero de 2022. En respuesta a la pregunta de si los niños deben ser vacunados responde literalmente “Desde el punto de vista epidemiológico no tiene sentido. El que tengas una vacuna no significa que la debas usar necesariamente siempre. Por ejemplo, hay vacunas virales como la de la fiebre amarilla o la encefalitis japonesa que solo se usan si vas a un sitio donde existe esa enfermedad o donde sea un problema de salud pública. Desde un punto de vista estrictamente individual es absolutamente aceptable vacunar a un niño, por supuesto, pero yo hablo desde el punto de vista de salud pública. En este ámbito se tiene en cuenta que la decisión de vacunar tenga una relación coste-beneficio o coste-utilidad aceptable, y eso no se cumple en el caso de los niños, porque ellos no enferman si se infectan. La incidencia de enfermedad en niños es prácticamente la misma en vacunados que en no vacunados”. Además, añade que si tienes vacunadas al 90% de esas otras personas, por ejemplo, adultos, “¿qué más te de que se infecten, si no enfermarán?” Esto tendría sentido en países con tasas bajas de vacunación, donde la vacunación infantil permite ganar un pequeño porcentaje de cobertura, pero no es el caso de España y Euskadi. Y añade que cuando hay continentes como África con apenas un 15% de población vacunada, es inmoral plantear esa cuestión.

 

Después de leer la entrevista completa desde HaurrakEreBai nos preguntamos; ¿Aporta realmente la vacunación infantil beneficio a la salud pública local? ¿Es necesario un plan de vacunación infantil sistémica y genérica en nuestro entorno? ¿Es ético vacunar sistemáticamente a la infancia en nuestro país cuando hay países con gran parte de su población vulnerable sin recibir ni una sola dosis?

 

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2021/12/28/punto-vista-epidemiologico-sentido-vacunar-ninos/00031640689816660666155.htm?utm_source=twitter&utm_medium=referral&utm_campaign=twgen_a 

 

Desde Haurrak Ere Bai observamos y sentimos que hace tiempo esta pandemia se ha dejado de gestionar con criterios técnicos epidemiológicos para pasar a gestionarse bajo criterios partidistas, siendo la infancia la más vulnerada en cada una de las decisiones dictadas. Desde nuestros inicios hemos sido muy cautas, minuciosas y respetuosas a la hora de abordar todos los temas que rodean a esta pandemia. Nunca nos hemos posicionado y no lo vamos a hacer ahora. Lo único por lo que velamos desde la plataforma Haurrak Ere Bai es por el bienestar de la infancia/ adolescencia y porque sean tratados como ciudadanos de pleno derecho, cosa que desde marzo de 2020 brilla por su ausencia. 

 

Tras la lectura de estos documentos desde Haurrak Ere Bai animamos a todas las familias a que hagan una profunda reflexión desde el sentir personal, deseamos de corazón que puedan decidir desde la libertad, de forma consciente, intentando dejar a un lado la presión y las consecuencias que pueda tener una decisión u otra a nivel social. 

 

Así mismo, invitamos a poner sobre la mesa cuestiones como el equilibrio entre riesgo y beneficio, teniendo en cuenta la casuística personal de salud de cada niño/a y familia así como el nivel de beneficio en referencia a la salud pública y/o colectiva en nuestro país. Nos gustaría también tener en cuenta la situación global en cuanto a la tasa de vacunación mundial y exigir una política más ética y equitativa a la vez que solicitamos transparencia y un tratamiento respetuoso hacia la infancia tanto por parte del gobierno como por parte de los medios de comunicación.

 

Desde los inicios, en nuestra red de familias hemos tenido clara la necesidad de buscar el equilibrio entre la prudencia, el bienestar integral y las necesidades de nuestros niños y niñas. Hemos remarcado la importancia de que las medidas se tomen de manera equitativa (no todas las medidas son necesarias o útiles para todas las personas).

Por último, nos gustaría terminar este escrito con una frase de la filósofa Heike Freire que nos encanta: “No hay que hacer la vida tan segura como sea posible, sino tan segura como sea necesario. Cuando uno decide unas medidas debe estudiar su proporcionalidad y ser muy consciente de que, si se pasa de protección, esa misma protección puede tener efectos secundarios y generar efectos colaterales que la infancia y nuestra sociedad pagará durante mucho tiempo”.

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